lunes, 22 de agosto de 2016

Circuito Cooks River - Wolli Creek

El Cooks es un rio completamente urbano: nace, fluye y desemboca, todo dentro de la ciudad de Sydney. Hace un tiempo ya di un paseo por parte de su recorrido, y este fin de semana fui a explorar el tramo final, hasta su desembocadura en Botany Bay junto al aeropuerto. Allí, apenas unos cientos de metros antes de perderse en el océano, recibe sus últimos afluentes. Uno de ellos es el arroyo que baja por Wolli Creek. Tras remontar el camino junto a este cauce durante unos kilómetros, tomé un desvío hacia el norte atravesando unos barrios y un parque con el original nombre de "Cup and Saucer" (taza y platillo). Finalmente llegué de nuevo hasta el río Cooks para cerrar un circuito de unos 15 kilómetros con apenas un par de desniveles dignos de mención.

Este paseo me llevó por elegantes pistas para peatones y ciclistas junto al Cooks, por estrechas sendas que casi se pierden entre la maleza, por hermosos parques públicos e instalaciones deportivas, y por algunas calles residenciales. La verdad es que esperaba un poco más del barranco de Wolli Creek porque había visto bonitas fotos en algún blog, pero resultó ser bastante anodino.




sábado, 13 de agosto de 2016

Coffs Harbour

Recientemente visité Coffs Harbour, una localidad 500 km al norte, a medio camino entre Sydney y Brisbane. Es un conocido destino del turismo doméstico, además de la capital de la "costa de las bananas". Una vez más, varios elementos del paisaje me recordaron a Asturias, especialmente por la forma de la costa y la proximidad de las verdes colinas al mar. Por ser temporada baja, el lugar se encontraba bastante tranquilo y pude dar paseos y encontrarme con algún wallaby. Además de sus atractivos naturales, Coffs Harbour acoge a "La Gran Banana" y un acuario de mamíferos marinos (delfines).




domingo, 3 de julio de 2016

Luna Park - Wollstonecraft

Este paseo comienza bajo el famoso Harbour Bridge, junto a cuyo pilar Norte se encuentra el Luna Park. Mi intención era llegar hasta Wollstonecraft siguiendo el perfil de la costa en lugar de por el interior, como ya he hecho en varias ocasiones durante el circuito de los Siete Puentes. Son unos 11 kilómetros, en parte a través de hermosos parques públicos con espectaculares vistas de la bahía. El camino no es continuo, ya que en algunos lugares el acceso público a la línea de costa está interrumpido por residencias privadas, embarcaderos privados, astilleros y hasta una base militar. Para rodear estos obstáculos hay que adentrarse un poco en las siempre empinadas calles de North Sydney.

Como siempre, los parques están perfectamente cuidados, señalizados con multitud de paneles sobre historia o botánica, y no faltan las habituales barbacoas eléctricas. Otros tramos están menos urbanizados y permiten al caminante adentrarse en pequeños bosques y olvidar por unos minutos que apenas a tres kilómetros se encuentra el centro financiero de una de las capitales del mundo.

Varios de estos espacios públicos han sido recuperados tras un pasado con otros usos. Por ejemplo, el lugar que ocuparon unos enormes depósitos de combustible es ahora un parque con sorprendentes formas circulares excavadas en las roca donde se ubicaban los depósitos. Aún más espectacular es la transformación de un antiguo muelle de carga de carbón, hoy convertido en un "Centro para la Sostenibilidad" que incluye jardines, un café, un huerto e invernaderos comunitarios mantenidos por los vecinos, colmenas de abejas y un hotel de insectos (!!) entre otras cosas.





domingo, 12 de junio de 2016

Glenbrook - Lapstone: el desafío de subir las Blue Montains

Las Blue Mountains no destacan por su altura, pero durante muchos años fueron una barrera para la expansión de Sydney hacia el interior de Australia. Pese a su situación cerca de la colonia, los primeros exploradores europeos tardaron 25 años en encontrar la forma de cruzarlas (1813), aunque según algunos relatos los aborígenes ya habían revelado algunas rutas algunos años antes y las autoridades de la colonia/penal decidieron mantener la información en secreto para disuadir a los convictos que podrían haber intentado escapar de Sydney (según parece, algunos convictos estaban tan desinformados que pensaban que detrás de las montañas se encontraba China). La realidad es que al otro lado había terrenos ideales para la agricultura, así que tras varios años de hambruna en la colonia, el gobernador despachó a los convictos para que rápidamente construyeran una carretera (1815) siguiendo la ruta abierta por los exploradores.

Con la llegada del ferrocarril se plantearon nuevos problemas a los ingenieros. Las locomotoras no pueden subir las mismas pendientes que los carros de mulas. Los primeros 200 metros de ascensión tras cruzar el río Nepean requirieron una solución en "zig-zag" que obligaba a que el tren invirtiese el sentido de la marcha en varias ocasiones. Gracias a esta técnica, el ferrocarril consiguió subir las primeras estribaciones de las Blue Mountains en 1867 (veinte años antes que la rampa de Pajares). Sin embargo, como bien sabemos en Asturias los trenes que van hacia delante y hacia atrás pierden mucho tiempo, así que en 1892 construyeron el túnel de Glenbrook para eliminar parte del trazado zig-zag. Sin embargo, el túnel también tenía sus propios problemas y solo 20 años después fue reemplazado por un tercer trazado, el actual, ya sin zig-zag. Un segmento de la antigua caja ferroviaria fue utilizado para construir una carretera para vehículos motorizados, que en la actualidad también ha sido reemplazada por una autovía. El túnel de Glenbrook también tuvo otros usos post-ferroviarios: primero como criadero de champiñones y luego como almacén de armas químicas durante la Segunda Guerra Mundial.

Hoy he realizado una ruta circular con comienzo y finalización en la actual estación de Glenbrook. El camino recorre primero la cresta del cañón de Glenbrook hasta llegar a un extraño lugar, aparentemente alejado de la civilización, donde se ubicaba el punto final de un tranvía construido hace un siglo como obra auxiliar del túnel ya mencionado. La ruta prosigue por la antigua caja del tranvía hasta llegar a la boca del túnel, hoy ya totalmente abandonado. Luego el camino continua por lo que fue parte del zig-zag hasta el magnífico puente de Knapsack, que parece haber sido inaugurado ayer en lugar de hace 150 años. Aquí hay que bajar al valle y subir por el otro lado, la única parte del paseo que es un poco más exigente. Desde la cresta del lado opuesto se contempla una panorámica de la planicie hasta la costa, con el perfil lejano de los rascacielos de Sydney a más de 50 kilómetros.





domingo, 5 de junio de 2016

Vivid Sydney 2016

Vivid es uno de mis momentos favoritos del año en Sydney. En esta época en que empieza a hacer fresco y anochece tan temprano, la ciudad se ilumina con un espectáculo de luces que cada año crece en grandiosidad y popularidad. La edición de este año es aún más espectacular que las anteriores. Incluye nuevas localizaciones en los jardines botánicos (que celebran su 200 aniversario) o Taronga Zoo, entre otras. La ya tradicional proyección sobre las "velas" del Opera House es especialmente bonita y está inspirada en el arte aborigen. Todo ello con el fondo coloreado del skyline de Sydney y con reflectores y rayos láser.

Tengo curiosidad por saber si alguna otra ciudad del mundo organiza un festival de estas características y con esta escala.

Mis fotografías no son especialmente buenas porque están tomadas a pulso y no hacen justicia a la belleza del espectáculo. Internet está lleno de fotografías y videos mucho más profesionales y espectaculares.










viernes, 27 de mayo de 2016

The Entrance y Avoca Beach

El pasado fin de semana un amigo me invitó a descubrir una zona de la costa que todavía no había explorado, a unos 100 kilómetros al Norte de Sydney, a medio camino hacia Newcastle. Allí hay unos lagos costeros separados del mar por brazos de tierra, como en el Mar Menor de Murcia. En el lugar donde uno de esos lagos se comunica con el océano se encuentra la localidad de The Entrance. Además de playas y pesca recreativa, una de sus atracciones es la población de pelícanos. Todas las tardes una organización benéfica se dedica a darles de comer en pleno paseo marítimo, para deleite de los turistas. Durante el festín, los espectadores de las primeras filas son completamente rodeados y pisoteados por docenas de aves de hasta 3 metros de envergadura.

Otro lugar de interés es la playa de Avoca, que se encuentra un poco más al Sur. Tendré que volver por allí algún otro día, porque en esta época atardece a las cuatro y apenas tuve tiempo de pasear un poco por las rocas del acantilado.






sábado, 21 de mayo de 2016

Thornleigh - Hornsby

Este es otro tramo del Great North Walk en las afueras del area metropolitana de Sydney. Comienza en la estación de Thornleigh y desciende por el comienzo del Berowra Creek en paralelo a un antiguo ferrocarril minero del que ya no queda casi nada. Luego prosigue por la ladera Este, siempre a través del frondoso "bush" que no deja ver muchas vistas ni el rio. Un poco más adelante enlaza con el Blue Gum Walk, que esta vez recorrí en sentido inverso para terminar en la estación de Hornsby. En total este paseo son unos 10 kilómetros y es fácilmente accesible con transporte público.